
¿Grasas o carbohidratos? La búsqueda de la dieta «ideal» y lo que la ciencia nos dice sobre la personalización
Durante décadas, el debate sobre la pérdida de peso ha estado dividido en dos grandes bandos: quienes defienden las dietas bajas en grasas y quienes abogan por reducir los carbohidratos. Con el avance de la ciencia, surgió una hipótesis fascinante: ¿podría nuestra genética o nuestro metabolismo (como la secreción de insulina) determinar qué dieta nos conviene más?
Para dar respuesta a esto se llevó a cabo el estudio DIETFITS, un ensayo clínico aleatorizado de 12 meses de duración con 609 adultos con sobrepeso. A continuación, analizamos los resultados y lo que esto significa para nuestra salud.
El enfoque: No es solo «qué», sino «cómo»
Una de las fortalezas de este estudio fue que no se limitó a comparar macronutrientes de forma aislada. Los investigadores enfatizaron la calidad de la dieta.
Tanto el grupo de dieta baja en grasas (HLF) como el de dieta baja en carbohidratos (HLC) recibieron instrucciones para:
- Maximizar la ingesta de vegetales.
- Priorizar alimentos integrales y mínimamente procesados.
- Reducir drásticamente los azúcares añadidos, las harinas refinadas y las grasas trans.
El objetivo no era simplemente «comer menos», sino aprender un patrón alimentario que pudieran mantener a largo plazo.
Los resultados: ¿Hubo un ganador?
Tras un año de seguimiento, los resultados mostraron que ambas estrategias fueron efectivas para la pérdida de peso, con una diferencia mínima entre grupos que no se consideró estadísticamente significativa (una media de -5.3 kg para el grupo bajo en grasas frente a -6.0 kg en el bajo en carbohidratos).
Sin embargo, el hallazgo más revelador fue el siguiente:
- Genética: No se encontró una relación entre los patrones de genotipos analizados y el éxito con una dieta específica.
- Insulina: Los niveles de secreción de insulina al inicio del estudio tampoco predijeron quién perdería más peso con uno u otro enfoque.
En resumen, los datos sugieren que, al menos con las herramientas de medición actuales, no podemos predecir el éxito de una dieta basándonos únicamente en estos factores biológicos.
Más allá de la balanza: Salud integral y ejercicio
Aunque este estudio se centró en la nutrición, es fundamental recordar que la composición corporal y la salud metabólica dependen de múltiples pilares. En el contexto de la pérdida de peso, el entrenamiento de fuerza se posiciona como una herramienta indispensable.
A diferencia de lo que se creía antiguamente, el entrenamiento de fuerza no es solo para «ganar volumen», sino que es vital para preservar la masa muscular durante un déficit calórico, especialmente en personas mayores, donde la protección del tejido muscular es crítica para la funcionalidad.
Limitaciones del estudio
Es necesario interpretar estos resultados con prudencia, teniendo en cuenta las limitaciones propias de la investigación científica:
- Muestra específica: Los participantes tenían entre 18 y 50 años y no padecían diabetes. Los resultados podrían no ser extrapolables a personas con patologías metabólicas preexistentes o a poblaciones de edades diferentes.
- Autoinforme: Los datos sobre la ingesta dietética se basaron en entrevistas de recuerdo de 24 horas, un método que, aunque estándar en nutrición, puede estar sujeto a errores de memoria o sesgos por parte de los participantes.
- Factores genéticos limitados: El estudio analizó un número determinado de variaciones genéticas (SNPs). Es posible que otros marcadores genéticos aún no identificados sí tengan una influencia en la respuesta a la dieta.
- Entorno controlado: Los participantes contaron con un fuerte apoyo educativo (22 sesiones grupales). El éxito observado podría ser distinto en personas que intentan estos cambios por su cuenta sin asesoramiento profesional.
Conclusión
El estudio DIETFITS nos deja una lección valiosa: la calidad de los alimentos parece ser más importante que la proporción estricta de grasas o carbohidratos.
Parece que no existe una «dieta mágica» universal ni una fórmula sencilla de personalización basada en el ADN. La estrategia más prudente sigue siendo adoptar un patrón de alimentación basado en alimentos reales, mantener un programa de entrenamiento de fuerza constante y buscar un enfoque que sea sostenible para nuestro estilo de vida particular.
Gardner, C. D., Trepanowski, J. F., Del Gobbo, L. C., Hauser, M. E., Rigdon, J., Ioannidis, J. P. A., Desai, M., y King, A. C. (2018). Effect of Low-Fat vs Low-Carbohydrate Diet on 12-Month Weight Loss in Overweight Adults and the Association With Genotype Pattern or Insulin Secretion: The DIETFITS Randomized Clinical Trial. JAMA, 319(7), 667–679. https://doi.org/10.1001/jama.2018.0245
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