
Creatina y entrenamiento de fuerza: ¿Una combinación prometedora para la artrosis de rodilla?
La artrosis de rodilla (KOA, por sus siglas en inglés) es una de las principales causas de discapacidad en personas mayores a nivel mundial. Al ser una condición degenerativa sin una cura definitiva, el enfoque principal de la ciencia es encontrar estrategias que mejoren la calidad de vida, reduzcan el dolor y preserven la función articular.
Recientemente, una revisión narrativa publicada en el Journal of the Pakistan Medical Association ha analizado el papel de la suplementación con creatina como un posible aliado del entrenamiento de fuerza en el manejo de esta condición.
El pilar fundamental: El entrenamiento de fuerza
Antes de hablar de suplementos, es vital recordar que el ejercicio físico es la intervención no farmacológica más recomendada. Específicamente, el entrenamiento de fuerza ha demostrado ser ideal para personas con artrosis de rodilla.
Este tipo de entrenamiento, especialmente cuando se realiza a intensidades moderadas o altas, ayuda a fortalecer la musculatura que rodea la articulación, lo que se traduce en una mejor absorción de cargas y una reducción de la sintomatología.
¿Qué aporta la creatina en este escenario?
La creatina es un compuesto que se encuentra de forma natural en nuestros músculos. Su función principal es ayudar a regenerar el ATP (la «moneda energética» de nuestras células) durante esfuerzos de alta intensidad y corta duración.
Según la literatura científica, la suplementación con creatina (SC) parece actuar de forma sinérgica con el entrenamiento de fuerza de la siguiente manera:
- Mejora de la capacidad de trabajo: Al aumentar las reservas de fosfocreatina en el músculo, las personas pueden realizar más repeticiones o sostener una mayor intensidad durante su sesión de entrenamiento de fuerza.
- Recuperación y masa muscular: La evidencia sugiere que la creatina podría facilitar la reparación muscular y promover un aumento de la masa magra (músculo), lo cual es crucial en personas mayores para combatir la sarcopenia (pérdida de músculo asociada a la edad).
- Funcionalidad: Al mejorar la fuerza y la masa muscular, se observa una tendencia positiva en la capacidad para realizar actividades cotidianas, como levantarse de una silla o caminar con mayor seguridad.
Desmitificando efectos secundarios
Es común encontrar ideas erróneas sobre la creatina. La investigación actual, analizada en esta revisión, aporta claridad sobre dos puntos clave:
- Salud renal y hepática: Los estudios de metanálisis no han encontrado evidencia de que la suplementación con creatina dañe los riñones o el hígado en personas sanas o en dosis recomendadas.
- Aumento de peso: Si bien la creatina puede producir un ligero aumento de peso inicial, este se debe principalmente a un incremento del agua intracelular (dentro del músculo) y, a largo plazo, al aumento de la masa muscular, no a un incremento de la masa grasa.
Consideraciones sobre dosis
El protocolo mencionado como más efectivo por la Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva incluye:
- Fase de carga (opcional): 20g al día (divididos en 4 tomas) durante 5-7 días para saturar los depósitos rápidamente.
- Fase de mantenimiento: 3 a 5g al día de forma consistente.
- Nota: Se recomienda siempre la forma de
Limitaciones: ¿Qué nos falta por saber?
Aunque los resultados son optimistas, es fundamental mantener la prudencia y entender las limitaciones de la evidencia actual:
- Escasez de estudios específicos: Existen pocos estudios que analicen específicamente la combinación de creatina y entrenamiento de fuerza en pacientes con artrosis de rodilla.
- Tamaño de las muestras: Muchas de las investigaciones actuales cuentan con un número reducido de participantes, lo que dificulta generalizar los resultados a toda la población.
- Heterogeneidad: Los estudios varían en cuanto al grado de artrosis de los participantes y los protocolos de ejercicio utilizados, lo que genera cierta variabilidad en los resultados observados.
- La creatina no actúa sola: La evidencia parece indicar que la suplementación con creatina por sí sola, sin el estímulo del entrenamiento de fuerza, ofrece beneficios muy limitados o nulos en la artrosis de rodilla.
Conclusión
La combinación de suplementación con creatina y entrenamiento de fuerza se perfila como una estrategia prometedora y segura para mejorar la salud muscular y funcional en personas con artrosis de rodilla. Sin embargo, no debe verse como una solución mágica.
Recomendación: Antes de iniciar cualquier protocolo de suplementación o un nuevo programa de ejercicio, es imprescindible consultar con profesionales de la salud (médicos, nutricionistas o fisioterapeutas) para adaptar la intervención a sus necesidades individuales.
Fuente: Osama M, et al. Synergistic effects of creatine supplementation and resistance training in the management of knee osteoarthritis: A narrative review. J Pak Med Assoc. 2025.
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