
¿HMB y Entrenamiento de Fuerza en Personas Mayores? Lo que dice la ciencia actual
A medida que envejecemos, el mantenimiento de la masa muscular y la funcionalidad física se convierte en una prioridad para preservar la autonomía y la calidad de vida. En este contexto, el entrenamiento de fuerza se ha consolidado como la intervención más eficaz y segura para combatir la pérdida de fuerza y masa muscular asociada a la edad.
Recientemente, un estudio sistemático y meta-análisis publicado en la revista Nutrients (García-Alonso et al., 2025) ha analizado si añadir un suplemento llamado HMB (β-hidroxy-β-metilbutirato) al entrenamiento de fuerza aporta beneficios adicionales en comparación con realizar el entrenamiento solo. A continuación, desglosamos los hallazgos de forma prudente.
¿Qué es el HMB?
El HMB es un metabolito derivado de la leucina, un aminoácido esencial. Se le atribuyen propiedades para estimular la síntesis de proteínas y reducir la degradación muscular. Por esta razón, se ha propuesto como una ayuda complementaria para potenciar las adaptaciones que el cuerpo genera cuando realizamos ejercicios de fuerza.
Los hallazgos: ¿Mejora realmente el rendimiento?
El meta-análisis, que incluyó 10 ensayos clínicos controlados con cerca de 600 participantes, sugiere que la combinación de entrenamiento de fuerza y HMB ofrece resultados mixtos:
- Mejoras en la función física: Los investigadores observaron una mejora moderada y estadísticamente significativa en las puntuaciones de la Batería Corta de Rendimiento Físico (SPPB), una herramienta que mide aspectos como el equilibrio y la capacidad de levantarse de una silla.
- Fuerza de agarre: Se detectó un beneficio modesto en la fuerza de prensión manual (handgrip), con mejoras estimadas de entre 1.5 y 2.0 kg. Aunque es un cambio pequeño, se acerca a lo que los clínicos consideran una «diferencia mínima clínicamente importante».
- Composición corporal y calidad muscular: Curiosamente, el estudio no encontró efectos significativos adicionales del HMB sobre la masa muscular magra, la masa grasa o el peso corporal total en comparación con el entrenamiento de fuerza solo.
El entrenamiento de fuerza: El motor principal
Un aspecto fundamental que destaca el estudio es que el entrenamiento de fuerza es el estímulo principal para la adaptación del sistema musculoesquelético. El HMB parece actuar, en el mejor de los casos, como un apoyo incremental.
Es posible que, en programas de entrenamiento bien estructurados y con una ingesta proteica adecuada, el margen de mejora adicional que puede ofrecer un suplemento sea pequeño. Además, la duración de los estudios analizados (muchos de ellos de 8 a 12 semanas) podría ser insuficiente para observar cambios profundos en la estructura del músculo o en la pérdida de tejido graso.
Limitaciones importantes de la evidencia
Al leer sobre suplementación, es vital mantener un espíritu crítico. Los propios autores del estudio señalan factores que nos obligan a ser cautos con estas conclusiones:
- Riesgo de sesgo: El 50% de los estudios analizados fueron clasificados con un «alto riesgo de sesgo», lo que reduce la confianza en la precisión de los resultados combinados.
- Heterogeneidad: Los protocolos de entrenamiento y las poblaciones variaron considerablemente (desde personas sanas hasta pacientes tras una cirugía cardíaca o en periodos de inmovilización).
- Falta de control nutricional: Pocos estudios evaluaron el estado nutricional previo o la ingesta total de proteínas de los participantes, un factor que podría enmascarar o potenciar el efecto del suplemento.
- Muestras pequeñas: Algunos de los análisis contaron con pocos participantes, lo que dificulta detectar efectos sutiles pero reales.
Conclusión
La evidencia actual sugiere que el HMB podría ser una herramienta útil para mejorar ciertos parámetros de funcionalidad física y fuerza en personas mayores cuando se combina con un programa de ejercicio. Sin embargo, no parece ser una «solución mágica» para cambiar la composición corporal o aumentar drásticamente la masa muscular de forma independiente.
La recomendación sigue siendo clara: la base del éxito para un envejecimiento saludable es la continuidad en el entrenamiento de fuerza supervisado y una nutrición equilibrada. Cualquier estrategia de suplementación debe ser valorada de forma individual por profesionales de la salud.
Referencia: García-Alonso, A., et al. (2025). The Role of HMB Supplementation in Enhancing the Effects of Resistance Training in Older Adults: A Systematic Review and Meta-Analysis. Nutrients, 17, 3624.
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