
¿Cuándo el ejercicio se vuelve una «adicción»? Un vistazo al entrenamiento funcional de alta intensidad (HIFT)
El ejercicio físico es, sin duda, uno de los pilares fundamentales de la salud. Sin embargo, en el ámbito de las ciencias del deporte, surge una pregunta compleja: ¿existe un límite donde el compromiso saludable se transforma en dependencia?
Un estudio reciente publicado en el International Journal of Exercise Science se propuso explorar la prevalencia de la dependencia al ejercicio (DE) en personas que practican Entrenamiento Funcional de Alta Intensidad (HIFT, por sus siglas en inglés), una modalidad que combina entrenamiento de fuerza, ejercicios gimnásticos y actividades de alta intensidad.
¿Qué es la dependencia al ejercicio?
La dependencia al ejercicio no es actualmente un trastorno mental clasificado formalmente, pero los investigadores la describen como un patrón de comportamiento en el que una persona pierde el control sobre sus hábitos de entrenamiento, actuando de forma compulsiva y experimentando consecuencias negativas en su salud, vida social o profesional.
En el HIFT, debido a su naturaleza competitiva, su énfasis en el rendimiento máximo y la fuerte cohesión grupal, se ha teorizado que los practicantes podrían tener un mayor riesgo de desarrollar estos comportamientos en comparación con otras disciplinas.
Hallazgos clave del estudio
La investigación, realizada con 64 practicantes regulares en el sur de Brasil, arrojó datos que invitan a la reflexión:
- Prevalencia de riesgo: El 25% de los participantes fueron clasificados «en riesgo» de dependencia al ejercicio según la Escala de Dependencia al Ejercicio Revisada (EDS-R). Un 60.9% adicional mostró síntomas de ser «no dependiente sintomático».
- Frecuencia y tiempo: Se observó una correlación positiva débil entre el tiempo total (meses o años) practicando HIFT y la frecuencia semanal con mayores puntuaciones en la escala de dependencia. En términos sencillos: a más días de entrenamiento y más tiempo de experiencia, mayor parece ser la tendencia a desarrollar rasgos de dependencia.
- La paradoja de la salud percibida: Un hallazgo intrigante fue que el 68.8% de quienes estaban en riesgo de dependencia calificaron su salud como «excelente», en comparación con solo el 22.9% de quienes no presentaban riesgo. Esto sugiere que las personas con rasgos de dependencia podrían tener una percepción alterada o sobreestimada de su bienestar, posiblemente centrada exclusivamente en el rendimiento físico.
Relación con las lesiones
El estudio también analizó la prevalencia de lesiones, encontrando que el 32.8% de los participantes había sufrido alguna lesión musculoesquelética relacionada con la práctica en el último año, siendo las zonas lumbar y los hombros las más afectadas.
Aunque las puntuaciones de dependencia fueron ligeramente superiores en quienes tenían historial de lesiones, el estudio no encontró una diferencia estadística significativa entre ambos grupos. No obstante, el tamaño del efecto sugiere que esta relación amerita ser estudiada con mayor profundidad en muestras más grandes, ya que la «continuidad» (entrenar a pesar de estar lesionado) es uno de los criterios clave de la dependencia.
Limitaciones del estudio
Es fundamental interpretar estos resultados con cautela debido a las siguientes limitaciones señaladas por los autores:
- Naturaleza del diseño: Al ser un estudio transversal, no se puede establecer una relación de causa-efecto. No sabemos si el HIFT genera dependencia o si personas con rasgos previos de dependencia se sienten atraídas por esta modalidad.
- Muestra reducida: Los datos provienen de solo dos centros de entrenamiento en una región específica, lo que limita la posibilidad de generalizar los resultados a toda la población de deportistas.
- Herramienta de cribado: La escala utilizada (EDS-R) es una herramienta de detección de riesgo, no un diagnóstico clínico definitivo.
- Variables no evaluadas: No se consideraron otros factores importantes, como la presencia de trastornos de la conducta alimentaria, que frecuentemente coexisten con la dependencia al ejercicio.
Conclusión
El entrenamiento funcional de alta intensidad es una herramienta valiosa para mejorar la condición física y la fuerza. Sin embargo, estos hallazgos sugieren la importancia de monitorizar el comportamiento de los practicantes para asegurar que el ejercicio siga siendo una fuente de salud y no un comportamiento patológico. La educación sobre los riesgos del sobreentrenamiento y el fomento de una relación equilibrada con la actividad física son esenciales para entrenadores y profesionales de la salud.
Cita en formato APA:
Pires da Silva, B. E. O. M. R., & Boniatti, M. M. (2025). Prevalence of Exercise Dependence Among High-Intensity Functional Training Practitioners: A Cross-Sectional Analysis. International Journal of Exercise Science, 18(4), 206-214.
Si te gustó y querés saber más sobre este tema, podés tomar nuestro curso:



