
¿Fuerza o Resistencia? El Desafío del Entrenamiento Concurrente en el Atleta de HYROX
Si entrenas para HYROX, sabes que tu rendimiento depende de una combinación inusual: la capacidad de correr a ritmos exigentes y la potencia necesaria para empujar trineos o lanzar wall balls. En el ámbito científico, combinar el entrenamiento de fuerza y el entrenamiento de resistencia en una misma programación se denomina entrenamiento concurrente.
Aunque esta modalidad es la base de nuestro deporte, la ciencia lleva décadas estudiando el llamado «efecto de interferencia»: la posibilidad de que el entrenamiento de resistencia comprometa las ganancias de fuerza, masa muscular y potencia. Un meta-análisis clásico liderado por el Dr. Jacob Wilson (2012) analizó 21 estudios para entender cómo estas dos capacidades interactúan. Aunque el estudio no analiza HYROX específicamente, sus hallazgos son fundamentales para optimizar tu preparación.
1. La Potencia: El Eslabón más Vulnerable
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que la potencia muscular es la variable que más sufre cuando se entrena resistencia simultáneamente. Mientras que la fuerza máxima se ve afectada de forma moderada, la capacidad de generar fuerza de forma explosiva disminuye significativamente.
Para un atleta de HYROX, esto sugiere que el rendimiento en estaciones como el Sled Push o los Broad Jumps podría verse comprometido si el volumen de carrera es excesivo o no está bien programado. La potencia parece ser más susceptible a la fatiga residual y a las adaptaciones moleculares opuestas que genera la resistencia.
2. El Impacto de la Modalidad: ¿Correr o Pedalear?
El meta-análisis encontró algo curioso: el entrenamiento de resistencia realizado en bicicleta mostró menos interferencia con las ganancias de fuerza y masa muscular (hipertrofia) en comparación con correr.
Los autores sugieren que esto puede deberse a la naturaleza del movimiento. Correr tiene un componente excéntrico muy alto (impacto y frenado), lo que genera mayor daño muscular y requiere más tiempo de recuperación. Dado que HYROX es una competición predominantemente de carrera, este es un punto crítico: la especificidad es necesaria, pero el exceso de kilómetros podría estar limitando tus ganancias de fuerza de una manera que el ciclismo no lo haría.
3. La «Dosis» de Resistencia
Los datos sugieren una relación negativa entre la frecuencia y duración del entrenamiento de resistencia y las ganancias de fuerza. A mayor cantidad de días por semana y mayor duración de las sesiones de carrera, mayores parecen ser los efectos de interferencia.
Esto no significa que debas dejar de correr —la resistencia es el corazón de HYROX—, sino que la programación debe ser precisa. Entrenar resistencia más de 3-4 días a la semana o realizar sesiones muy prolongadas de baja intensidad podría, según los datos, dificultar el desarrollo de la fuerza máxima y el tamaño muscular en el tren inferior.
4. La Composición Corporal
No todo son «interferencias» negativas. El estudio confirmó que el entrenamiento concurrente es extremadamente eficaz para la reducción de masa grasa. Los atletas que combinaron ambas modalidades obtuvieron disminuciones de grasa corporal más significativas que aquellos que solo entrenaron fuerza. Para un atleta que busca una relación potencia-peso óptima para competir, la concurrencia es, a pesar de sus desafíos, una herramienta indispensable.
Limitaciones del Estudio
Es fundamental leer estos hallazgos con prudencia. La ciencia no es absoluta y este estudio presenta limitaciones:
Población diversa: Los estudios analizados incluyen desde personas desentrenadas hasta atletas, y las respuestas al entrenamiento pueden variar enormemente según el nivel de experiencia.
Contexto de los ejercicios: El meta-análisis se centra principalmente en ejercicios de fuerza tradicionales (como prensa o extensión de piernas) y no en movimientos funcionales complejos o transferibles como los que vemos en HYROX.
Programación temporal: El estudio no analiza profundamente el impacto de separar las sesiones de fuerza y resistencia por horas (por ejemplo, mañana y tarde), una estrategia común para mitigar la interferencia.
Fecha de publicación: Si bien es un estudio de referencia, se publicó en 2012. La investigación más reciente sigue debatiendo la magnitud del efecto de interferencia en atletas de alto rendimiento.
Conclusión para el Atleta
El entrenamiento concurrente es una danza de equilibrio. Los datos de Wilson y colaboradores sugieren que, si bien la resistencia es necesaria, debemos ser estratégicos con el volumen de carrera y proteger las sesiones de potencia. No se trata de elegir entre fuerza o resistencia, sino de gestionar la fatiga para que ambas puedan coexistir en tu camino hacia la meta.
Wilson, J. M., Marin, P. J., Rhea, M. R., Wilson, S. M., Loenneke, J. P., & Anderson, J. C. (2012). Concurrent training: a meta-analysis examining interference of aerobic and resistance exercises. Journal of Strength and Conditioning Research, 26(8), 2293–2307.
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