
Entrenamiento Funcional de Alta Intensidad (HIFT) en el Fútbol: ¿Una herramienta para potenciar el rendimiento?
En el fútbol moderno, el rendimiento no depende de una sola capacidad. Un jugador necesita ser fuerte para ganar duelos, veloz para atacar espacios y poseer una alta capacidad de recuperación para mantener la intensidad durante los 90 minutos. Tradicionalmente, la preparación física se ha dividido en bloques aislados; sin embargo, nuevas metodologías como el HIFT (High-Intensity Functional Training) están ganando terreno.
Un estudio reciente publicado en el Journal of Human Kinetics analizó cómo la incorporación de este tipo de entrenamiento afecta a futbolistas amateur. A continuación, desglosamos los hallazgos con una mirada técnica y prudente.
¿Qué es el HIFT y cómo se aplicó?
El HIFT es una modalidad que combina ejercicios de fuerza de tipo funcional (que involucran múltiples articulaciones) con intervalos de carrera de alta intensidad. Lo interesante de esta investigación es que no se añadió más trabajo al jugador, sino que se sustituyó parte del entrenamiento técnico-táctico habitual por sesiones de HIFT.
Durante 6 semanas, un grupo de futbolistas realizó tres sesiones semanales de HIFT, divididas en tres etapas:
- Fuerza de tren inferior: Ejercicios como sentadillas y pesos muertos.
- Fuerza de tren superior y zona media: Dominadas, flexiones y extensiones lumbares.
- Carrera de alta intensidad: Sprints y desplazamientos con diferentes volúmenes.
Principales hallazgos: Más allá de la fuerza
Los resultados sugieren que el HIFT podría ofrecer ventajas competitivas en comparación con el entrenamiento de fútbol convencional por sí solo:
1. Desarrollo de la fuerza muscular
Se observaron mejoras significativas en el 1RM (una repetición máxima) tanto en press de banca como en sentadilla. El entrenamiento de fuerza es un pilar fundamental no solo para el rendimiento (saltos, aceleraciones), sino también como una estrategia de prevención de lesiones, algo vital en deportistas de todas las edades, incluyendo a personas mayores en otros contextos.
2. Capacidad de aceleración y potencia
El grupo que realizó HIFT mostró una reducción en los tiempos del sprint de 20 metros. Esto indica una mejora en la producción de potencia en esfuerzos de corta duración, una variable crítica en situaciones de juego donde se decide un balón dividido.
3. Eficiencia metabólica y recuperación
El estudio reportó un incremento en el VO2max y una mejora en el índice de fatiga. Es importante destacar, desde una perspectiva educativa, que la fatiga en estos esfuerzos es un proceso multifactorial. Debemos evitar la idea obsoleta de que el lactato es el «culpable» de la fatiga; en realidad, es un intermediario metabólico energético que el cuerpo utiliza eficientemente. El HIFT parece mejorar la capacidad del organismo para sostener esfuerzos de alta intensidad y recuperarse más rápido entre ellos.
4. Habilidades específicas
Curiosamente, los jugadores mejoraron su rendimiento en pruebas de conducción de balón en circuito (Test de Hoff), lo que sugiere que las mejoras físicas logradas con el HIFT pueden transferirse positivamente a tareas técnicas con balón.
Consideraciones para la implementación
Si bien los resultados son prometedores, la aplicación del HIFT debe ser progresiva. Al ser una modalidad de alta demanda, se recomienda su implementación especialmente durante la pretemporada, ya que durante la fase competitiva la carga de partidos ya es muy elevada y el riesgo de sobreentrenamiento podría aumentar.
Limitaciones del estudio
Como en toda investigación científica, es necesario ser cautos y reconocer las limitaciones de los datos:
- Muestra reducida: El estudio se realizó con 24 participantes, lo que limita la generalización de los resultados a poblaciones más grandes.
- Nivel de los atletas: Los sujetos eran futbolistas amateur. Los efectos podrían ser distintos en atletas profesionales de élite, quienes ya poseen adaptaciones fisiológicas muy cercanas a su techo genético.
- Duración: Seis semanas es un periodo corto. No sabemos con certeza cómo influye este entrenamiento en el rendimiento a largo plazo o a lo largo de una temporada completa de 10 meses.
- Falta de cegamiento: Por razones prácticas, ni los participantes ni los evaluadores fueron «ciegos» a la intervención, lo que es común en ciencias del deporte pero debe tenerse en cuenta al interpretar los resultados.
Conclusión
El Entrenamiento Funcional de Alta Intensidad se presenta como una alternativa eficiente para mejorar la fuerza y la capacidad de trabajo en futbolistas. Sin embargo, no debe verse como un sustituto total, sino como un complemento estratégico que, bien programado, puede potenciar las capacidades físicas sin necesidad de aumentar el tiempo total de entrenamiento semanal.
Referencia Bibliográfica (APA 7.ª Edición)
Haghighi, A. H., Ammarlou, F., Marefati, H., Claudino, J. G., Shahrabadi, H., Clemente, F. M., Coswig, V., Souza, D., y Gentil, P. (2026). The impact of a high-intensity functional training program on athletic performance of male amateur soccer players: A randomized controlled study. Journal of Human Kinetics, 100, 165–177.
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