
Rendimiento físico en bomberos: un desafío poco discutido
La capacidad aeróbica, la composición corporal y la preparación física como factores clave para la seguridad y el desempeño operativo.
Los bomberos cumplen una de las labores más exigentes y heroicas que existen. Incendios estructurales, rescates, exposición al calor, humo y estrés extremo forman parte de su trabajo cotidiano. Sin embargo, para enfrentar estas situaciones con seguridad no basta solo con vocación: la condición física es un factor crítico para el desempeño y la supervivencia.
Un estudio publicado en la Revista Chilena de Nutrición analizó la condición física de 65 bomberos voluntarios de la ciudad de Punta Arenas, evaluando su capacidad aeróbica, composición corporal y algunos factores de riesgo cardiovascular.
Los resultados fueron los siguientes.
El VO₂max promedio fue de 26,6 ml/kg/min, lo que indica una capacidad cardiorrespiratoria baja. De hecho, el 89,2% de los participantes fue clasificado con capacidad aeróbica pobre o muy pobre.
Para entender lo que esto significa, conviene poner el dato en contexto. En términos generales, alrededor de 33 ml/kg/min se considera el mínimo de capacidad aeróbica para adultos o para trabajos físicamente moderados. Sin embargo, las tareas que realiza un bombero durante un incendio pueden exigir cerca de 42–45 ml/kg/min de VO₂max.
Esto sugiere que muchos bomberos podrían encontrarse por debajo del nivel necesario para enfrentar de manera segura las demandas fisiológicas de un incendio estructural.
Pero la capacidad aeróbica no fue el único punto crítico del estudio.
Los investigadores también observaron una alta prevalencia de malnutrición por exceso. En la muestra evaluada, el 83,1% presentaba sobrepeso u obesidad, mientras que el 78,5% tenía un porcentaje de grasa corporal elevado.
Uno de los hallazgos más relevantes fue la relación entre estas variables. El estudio encontró que a mayor porcentaje de grasa corporal, menor capacidad aeróbica, lo que refuerza la estrecha relación entre composición corporal, rendimiento físico y salud cardiovascular.
Este punto es particularmente importante si consideramos que las enfermedades cardiovasculares representan una de las principales causas de muerte en bomberos a nivel mundial. El estrés fisiológico que implica trabajar con equipo pesado, en ambientes calurosos y con alta carga psicológica, puede aumentar considerablemente el riesgo cuando la condición física no es adecuada.
Más allá de los números, estos resultados plantean una reflexión necesaria. La evidencia científica ha destacado repetidamente la importancia de evaluar la condición física y monitorear la salud cardiovascular en poblaciones con altas demandas físicas, como los bomberos. A su vez en Chile la preparación física muchas veces depende más de la iniciativa individual que de un sistema organizado.
Por esta razón, el estudio refuerza una idea clave: La preparación física debería ser parte estructural de la formación y del mantenimiento operativo de los bomberos.
Implementar evaluaciones periódicas de condición física, programas de entrenamiento planificados y estrategias de prevención cardiovascular no solo mejora el rendimiento. También puede marcar una diferencia fundamental en la seguridad de quienes arriesgan su vida para proteger a otros.
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