
EMOM vs. RFT: ¿Cómo influye la estructura del descanso en nuestra respuesta fisiológica?
En el ámbito del entrenamiento funcional de alta intensidad (HIFT), existen diversas formas de organizar una sesión. Dos de las más populares son el RFT (Rounds for Time), donde se busca completar el trabajo en el menor tiempo posible, y el EMOM (Every Minute on the Minute), donde se prescribe un tiempo fijo por minuto para realizar el ejercicio, permitiendo un descanso programado.
Recientemente, un estudio publicado en Frontiers in Physiology (Smith et al., 2025) analizó cómo responden nuestro corazón, nuestros músculos y nuestro metabolismo cuando realizamos exactamente el mismo volumen de trabajo, pero variando únicamente la densidad del entrenamiento (es decir, cuánto descansamos).
El estudio: Igual volumen, distinta densidad
Los investigadores contaron con 12 personas entrenadas que realizaron dos protocolos con los mismos ejercicios (power cleans, pull-ups, thrusters y burpees).
- En el RFT, los sujetos debían terminar 5 rondas a máxima velocidad (estilo «all-out»).
- En el EMOM, realizaban un ejercicio diferente cada minuto, completando las 5 rondas en un tiempo fijo de 20 minutos.
Aunque ambos hicieron las mismas repeticiones con las mismas cargas, los resultados sugieren que la forma de estructurar el tiempo cambia drásticamente la demanda sobre el organismo.
Mayor estrés cardiovascular y metabólico en el RFT
Los resultados indicaron que el protocolo RFT (que duró de media unos 12 minutos frente a los 20 del EMOM) indujo una respuesta fisiológica significativamente más elevada:
- Frecuencia cardíaca: Fue mayor en el RFT (171 vs. 153 bpm).
- Consumo de oxígeno y EPOC: El RFT generó un mayor consumo de oxígeno durante el ejercicio y un mayor exceso de consumo de oxígeno post-ejercicio (EPOC), lo que sugiere una demanda energética más alta.
- Lactato sanguíneo: Los niveles de lactato fueron notablemente superiores en el RFT (11.2 vs 6.5 mmol/L). Es importante recordar que el lactato es un marcador de la intensidad del esfuerzo y un intermediario metabólico, y no debe considerarse la causa directa de la fatiga muscular.
El papel del entrenamiento de fuerza y la percepción del esfuerzo
A pesar de las diferencias en la intensidad cardiovascular, ambos protocolos mostraron un aumento similar en la creatina quinasa (un marcador de daño muscular) 24 horas después. Esto sugiere que, para personas con experiencia en el entrenamiento de fuerza, el impacto estructural en los tejidos podría ser comparable si el volumen total es idéntico.
Por otro lado, la percepción subjetiva del esfuerzo (RPE) fue mucho más alta en el RFT. Esto implica que el EMOM podría ser una herramienta útil para acumular volumen de trabajo con una sensación de fatiga menor, lo que puede favorecer la adherencia o el enfoque en la calidad técnica.
¿Es aplicable a personas mayores?
Aunque este estudio se realizó en adultos jóvenes entrenados (18-40 años), es fundamental ser prudentes al extrapolar estos datos a personas mayores. En poblaciones de edad avanzada, el control de la densidad del entrenamiento mediante formatos tipo EMOM podría ser preferible, ya que permite periodos de recuperación que facilitan la estabilidad hemodinámica y un control técnico más riguroso, minimizando riesgos cardiovasculares excesivos sin renunciar a los beneficios del entrenamiento funcional.
Limitaciones del estudio
Como toda evidencia científica, este estudio presenta limitaciones que obligan a interpretar los datos con cautela:
- Tamaño de la muestra: Solo participaron 12 personas, lo que limita la generalización de los resultados a toda la población.
- Nivel de condición física: Los participantes eran sujetos ya entrenados; las respuestas en personas sedentarias o principiantes podrían ser muy diferentes.
- Especificidad de los ejercicios: Se utilizaron movimientos de alta demanda técnica (como el power clean). Los resultados podrían variar con ejercicios más simples o de menor impacto sistémico.
- Entorno controlado: El estudio se realizó en un laboratorio de fisiología, lo que puede diferir de las condiciones habituales de un centro de entrenamiento convencional.
Conclusión técnica
El estudio sugiere que el RFT induce un mayor estrés metabólico y cardiovascular que el EMOM cuando el volumen está igualado. El EMOM parece posicionarse como una estrategia excelente para el desarrollo de la técnica o para días donde se busca una intensidad moderada, mientras que el RFT es una herramienta eficaz para maximizar la respuesta fisiológica en un tiempo reducido.
Smith, J. S., Bellissimo, G. F., & Amorim, F. T. (2025). The physiological responses to volume-matched high-intensity functional training protocols with varied time domains. Frontiers in Physiology, 15, 1511961.
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