
¿Puede el ejercicio de alta intensidad reducir nuestra sensibilidad al dolor?
Es común que, tras una sesión intensa de ejercicio, sintamos una sensación de bienestar general. Sin embargo, más allá del estado de ánimo, la ciencia ha documentado un fenómeno fascinante conocido como Hipoalgesia Inducida por el Ejercicio (EIH). Este término describe la reducción aguda de la sensibilidad al dolor que ocurre durante y después de la actividad física.
Un estudio reciente publicado en la revista BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation (2024) ha explorado cómo un protocolo de entrenamiento funcional de alta intensidad (HIFT) de tan solo 12 minutos puede influir en estos umbrales de dolor.
¿Qué es el entrenamiento funcional de alta intensidad (HIFT)?
A diferencia del entrenamiento de resistencia convencional o el ejercicio de intensidad moderada, el HIFT combina ejercicios de fuerza con una alta demanda cardiovascular en un formato de corta duración. En este estudio, los participantes realizaron movimientos como estocadas (lunges), flexiones, burpees y saltos de sentadilla, buscando alcanzar una intensidad muy elevada (por encima del 90% de su frecuencia cardíaca máxima).
Los hallazgos: ¿Menos dolor tras el esfuerzo?
Los investigadores midieron el umbral de dolor a la presión (PPT) en diferentes puntos del cuerpo (tobillos, rodillas, codos y frente) antes y después de la sesión. Los resultados sugieren que:
- Efecto sistémico: El grupo que realizó la sesión de HIFT mostró un aumento en sus umbrales de dolor (es decir, toleraron más presión antes de sentir dolor) en comparación con el grupo de control, que realizó ejercicios de respiración.
- Localización del efecto: La reducción de la sensibilidad fue más notable en las extremidades inferiores, que fueron las zonas con mayor participación de la masa muscular durante los ejercicios.
- Marcadores de intensidad: Durante la prueba se registraron niveles elevados de lactato en sangre. Es importante recordar que, bajo la perspectiva científica actual, el lactato no se considera un residuo metabólico «malo» ni la causa de la fatiga, sino un metabolito clave que indica la alta demanda energética de la sesión.
Una diferencia inesperada: el factor biológico
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio fue que el efecto de hipoalgesia se observó de manera clara en los hombres, pero no se replicó con la misma magnitud en las mujeres participantes. Esto no significa que el ejercicio no sea beneficioso para las mujeres, sino que la respuesta analgésica aguda ante este protocolo específico de alta intensidad podría estar mediada por factores biológicos que aún requieren mayor investigación.
Limitaciones del estudio
Como en toda investigación científica, es fundamental interpretar los resultados con prudencia:
- Población específica: El estudio se realizó en adultos jóvenes, sanos y físicamente activos. Por lo tanto, estos resultados no pueden extrapolarse directamente a personas mayores o personas con condiciones de dolor crónico.
- Medición en puntos óseos: Los umbrales de dolor se midieron en relieves óseos y no directamente sobre el tejido muscular, lo que podría influir en la percepción de los resultados.
- Variables hormonales: No se controló el uso de anticonceptivos ni la fase del ciclo menstrual en las participantes, factores que la literatura sugiere podrían influir en la percepción del dolor.
- Efecto a corto plazo: El estudio analizó el efecto inmediato post-ejercicio; no se determinó cuánto tiempo persiste esta reducción de la sensibilidad al dolor.
Conclusión
El movimiento es una herramienta poderosa para modular nuestro sistema nervioso. El entrenamiento funcional de alta intensidad parece ser una estrategia eficaz para inducir hipoalgesia aguda, al menos en hombres jóvenes activos. No obstante, la variabilidad individual y biológica nos recuerda que no existe una «dosis única» de ejercicio y que la ciencia sigue trabajando para entender mejor estas diferencias.
Tomschi, F., Ransmann, P., Schmidt, A., & Hilberg, T. (2024). Exercise induced hypoalgesia after a high intensity functional training: a randomized controlled crossover study. BMC Sports Science, Medicine and Rehabilitation, 16(182).
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