
La ciencia de la «grupalidad»: Por qué sentirte parte de un equipo te hace entrenar más duro.
Introducción
¿Alguna vez te has preguntado por qué algunas sesiones grupales parecen pasar volando mientras que en otras cuentas cada segundo para terminar? No se trata solo de la música o de la intensidad de los intervalos. Un estudio publicado en Sport, Exercise, and Performance Psychology sugiere que la clave podría estar en la «grupalidad» (groupness): la percepción psicológica de que no eres solo un individuo haciendo ejercicio al lado de otros, sino parte de una unidad con identidad propia.
Para quienes buscan optimizar cada minuto de su entrenamiento y para los entrenadores que desean maximizar el impacto de sus sesiones, entender cómo el entorno social moldea la respuesta al esfuerzo es fundamental.
El estudio: ¿Qué investigaron y cómo?
El equipo liderado por Scott Graupensperger analizó a 97 adultos que asistían a clases de fitness (como ciclismo indoor, entrenamiento de fuerza sincronizado o HIIT) durante dos semanas. En total, recolectaron 695 respuestas inmediatas tras las clases.
Lo innovador de este estudio es que no se limitó a comparar a una persona con otra, sino que analizó las fluctuaciones «clase a clase» de cada individuo. Es decir, evaluaron si en los días en que un participante sentía más «conexión grupal», sus resultados psicológicos y de esfuerzo cambiaban. Midieron dos dimensiones de la grupalidad:
- Entitatividad: El grado en que el grupo se percibe como una unidad real («sentir que somos un equipo»).
- Estructura grupal: La percepción de que existen roles, normas y comunicación entre los miembros.
¿Qué encontraron los investigadores?
Los datos indican una relación clara y positiva entre la percepción de grupalidad y tres variables críticas para el éxito del entrenamiento:
- Mayor esfuerzo percibido (RPE): Durante las clases donde los participantes sintieron más «grupalidad», reportaron haber entrenado con mayor intensidad. Esto sugiere que el entorno grupal actúa como un motivador social que nos impulsa a dar un «plus» de esfuerzo sin que este se sienta necesariamente como un sacrificio negativo.
- Mayor disfrute y placer: Las sesiones con alta grupalidad fueron recordadas como más divertidas y con una valencia afectiva más positiva.
- La «Entitatividad» es la clave: De las dos dimensiones estudiadas, el sentir que el grupo era una «entidad» (una unidad cohesionada) fue el predictor más fuerte de cuánto disfrutó la persona la sesión.
¿Qué significa esto para vos? (Aplicación práctica)
Si sos un atleta o practicante comprometido:
Si te cuesta mantener la intensidad en tus sesiones en solitario, buscar un entorno de clase que fomente la identidad grupal podría ser tu mejor herramienta de rendimiento. No busques solo un gimnasio con buen equipamiento; busca una comunidad donde sientas que «perteneces» y que el éxito de la sesión es un esfuerzo colectivo. Según los datos, esto no solo te hará disfrutar más, sino que te ayudará a alcanzar niveles de esfuerzo más altos (RPE) de forma natural.
Si sos entrenador o instructor:
Tu rol va más allá de corregir la técnica o programar la carga. El estudio sugiere que tenés el poder de influir en cómo tus clientes procesan el esfuerzo.
- Fomentá el «Nosotros»: Usá lenguaje inclusivo. En lugar de «hagan 10 repeticiones», probá con «vamos a completar este bloque como equipo».
- Creá objetivos comunes: Incluso en clases de «drop-in» (donde la gente va y viene), podés generar entitatividad estableciendo metas grupales para la sesión o fomentando interacciones breves que rompan el anonimato.
- La estructura importa, pero la identidad manda: No te limites a dar instrucciones claras (estructura). Esforzate por crear una atmósfera donde los participantes se sientan parte de algo más grande que ellos mismos.
Limitaciones del estudio
Como toda evidencia científica, es necesario interpretar estos hallazgos con prudencia:
- Muestra específica: El 85% de los participantes eran mujeres y la muestra era predominantemente caucásica, lo que podría limitar la generalización de los resultados a otras poblaciones.
- Diseño observacional: El estudio muestra asociaciones, pero no puede demostrar de forma absoluta una relación de causa-efecto (aunque el modelo estadístico utilizado es robusto para detectar variaciones intra-persona).
- Sesgo de recuerdo: Las mediciones se realizaron en los 10 minutos posteriores a la clase. Es posible que el «subidón» de endorfinas tras completar el entrenamiento influya en la percepción de cómo fue la clase.
Conclusión
Entrenar duro es difícil, pero la carga se siente distinta cuando se comparte. Este estudio refuerza la idea de que los aspectos sociales del fitness no son solo «extras» agradables, sino determinantes psicológicos que afectan directamente cuánto nos esforzamos y cuánto disfrutamos el proceso. Si querés mejorar tu adherencia y rendimiento, dejá de ser un extraño en la clase y empezá a construir —o buscar— un equipo.
Graupensperger, S., Gottschall, J. S., Benson, A. J., Eys, M., Hastings, B., & Evans, M. B. (2019). Perceptions of groupness during fitness classes positively predict recalled perceptions of exertion, enjoyment, and affective valence: An intensive longitudinal investigation. Sport, Exercise, and Performance Psychology, 8(3), 290–304.
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