
¿Pueden los ácidos grasos omega-3 y las vitaminas antioxidantes potenciar los efectos del HIFT?
El entrenamiento funcional de alta intensidad (HIFT, por sus siglas en inglés) se ha consolidado como una metodología eficiente para mejorar la composición corporal y la capacidad cardiovascular. Sin embargo, surge una pregunta recurrente en la nutrición deportiva: ¿podría la suplementación con ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) y vitaminas antioxidantes potenciar estas adaptaciones?
Un reciente estudio publicado en la revista Nutrients (2024) por Posnakidis y colaboradores exploró esta hipótesis en adultos jóvenes sanos.
El experimento: HIFT y un «cóctel» nutricional
Durante 8 semanas, 19 personas participaron en un programa de HIFT tres veces por semana. Los sujetos fueron divididos de forma aleatoria en dos grupos:
- Grupo Suplemento (SG): Recibieron una dosis diaria de una fórmula que contenía una mezcla de omega-3 y omega-6 (especialmente EPA, DHA, LA y GLA) junto con vitaminas A, E y γ-tocoferol.
- Grupo Placebo (PG): Recibieron una dosis equivalente de aceite de oliva virgen.
Los hallazgos: Composición corporal vs. Rendimiento
Los resultados del estudio arrojan datos interesantes que sugieren beneficios específicos, aunque con matices importantes:
1. Mejoras en la composición corporal
Uno de los hallazgos más notables fue el cambio en la masa muscular y grasa. El grupo que consumió el suplemento mostró un ligero pero significativo aumento en la masa muscular (aprox. 0.4 kg) y una reducción en el porcentaje de grasa corporal. Por el contrario, el grupo placebo, a pesar de realizar el mismo entrenamiento, no mostró cambios significativos en la masa muscular e incluso registró una pequeña tendencia a la baja en este parámetro.
2. Rendimiento físico: El entrenamiento es el rey
En cuanto a las variables de rendimiento —como el VO2max, el salto vertical, la fuerza máxima (1RM en press de banca y sentadilla) y la resistencia muscular— ambos grupos mejoraron de forma similar. Esto sugiere que, al menos en este protocolo de 8 semanas, las mejoras en la fuerza y la capacidad cardiorrespiratoria se debieron principalmente al estímulo del entrenamiento y no fueron potenciadas adicionalmente por el suplemento.
3. Inflamación y daño muscular
El estudio analizó marcadores como la creatina quinasa (CK) y la proteína C-reactiva (CRP). Los resultados indican que el HIFT, bajo este formato, no generó niveles excesivos de inflamación o daño muscular, y la suplementación no alteró estos marcadores de forma distinta al placebo.
Consideraciones sobre la suplementación
Es fundamental recordar que la ciencia del ejercicio prefiere un enfoque prudente. Si bien los omega-3 han demostrado en poblaciones de personas mayores o en contextos clínicos la capacidad de favorecer la síntesis proteica, en adultos jóvenes sanos los efectos suelen ser más sutiles.
Asimismo, es importante destacar que el cansancio experimentado en este tipo de sesiones no debe atribuirse erróneamente al lactato; este es un intermediario metabólico útil y no el «veneno» o la causa directa de la fatiga muscular, como se creía anteriormente.
Limitaciones del estudio
Como toda investigación científica, este estudio presenta limitaciones que impiden generalizar los resultados de forma absoluta:
- Tamaño de la muestra: El estudio contó con solo 19 participantes, lo que reduce el poder estadístico para detectar diferencias más sutiles entre grupos.
- Población específica: Los sujetos eran jóvenes, sanos y ya estaban familiarizados con el ejercicio. Los resultados podrían ser diferentes en personas sedentarias o en atletas de élite.
- Control dietético: Aunque se pidió a los participantes mantener su dieta habitual, no hubo un control estricto de la ingesta de macronutrientes en cada comida, lo que siempre introduce una variable de confusión.
- Duración: Ocho semanas es un periodo estándar, pero las adaptaciones crónicas de la suplementación a largo plazo podrían variar.
Conclusión
La combinación de HIFT con altas dosis de omega-3, omega-6 y vitaminas antioxidantes podría favorecer pequeños aumentos en la masa muscular y reducciones de grasa en comparación con el entrenamiento solo. No obstante, para mejorar la fuerza y la resistencia, la clave sigue residiendo en la calidad y consistencia del programa de entrenamiento de fuerza y acondicionamiento.
Posnakidis, G., Giannaki, C. D., Mougios, V., Pantzaris, M., Patrikios, I., Calder, P. C., Sari, D. K., Bogdanis, G. C., & Aphamis, G. (2024). Effects of Supplementation with Omega-3 and Omega-6 Polyunsaturated Fatty Acids and Antioxidant Vitamins, Combined with High-Intensity Functional Training, on Exercise Performance and Body Composition: A Randomized, Double-Blind, Placebo-Controlled Trial. Nutrients, 16(17), 2914.
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