
HYROX: menos simulaciones, más estrategia
La clave está en construir una gran base, controlar la fatiga y utilizar los workouts específicos como una herramienta.
Existe una idea bastante extendida en el entrenamiento de HYROX: si la competición combina carrera, trineo, lunges, remo, wall balls y otras estaciones, entonces la mejor forma de prepararse sería repetir ese mismo formato una y otra vez.
Sin embargo, entrenar para HYROX no significa entrenar HYROX todos los días.
Alexander Rončević, referente dentro del entorno HYROX, plantea precisamente esta reflexión: los atletas de alto nivel no basan toda su preparación en sesiones específicas de competición. Y detrás de esta idea existe un principio fundamental del entrenamiento deportivo: cada sesión debe tener un propósito.
La reflexión adquiere especial interés considerando el nivel competitivo de Rončević. En 2026 estableció en Varsovia un récord mundial masculino PRO individual de 51:59, convirtiéndose en el primer atleta en situarse por debajo de los 52 minutos. Su experiencia demuestra que el alto rendimiento en HYROX requiere mucho más que acumular sesiones extremadamente exigentes. Eso sí, su récord demuestra rendimiento, no por sí solo que una determinada metodología sea científicamente superior a otra.
Construir el “motor”
HYROX exige mantener un esfuerzo elevado durante un periodo prolongado, alternando carrera con estaciones que generan una importante demanda muscular y cardiovascular. Para afrontar esta combinación no basta con acostumbrarse a terminar sesiones duras. Primero hay que desarrollar las capacidades que permiten sostener ese esfuerzo.
Una parte importante de la preparación debería estar orientada al desarrollo de la capacidad aeróbica. El trabajo de baja intensidad permite acumular volumen con un coste de recuperación relativamente bajo y contribuye a desarrollar las adaptaciones necesarias para sostener esfuerzos prolongados.
Correr o pedalear a intensidades bajas puede parecer poco específico comparado con un workout de HYROX. Sin embargo, constituye una parte importante del “motor” que posteriormente permitirá mantener ritmos elevados durante la competición.
A esto se suma el trabajo próximo al umbral, que permite entrenar la capacidad de mantener intensidades altas durante periodos prolongados. En una competición donde la gestión del ritmo resulta determinante, aprender a controlar la intensidad puede ser tan importante como ser capaz de producir un esfuerzo máximo.
La fuerza también necesita su espacio
Otro aspecto fundamental es la fuerza. Sentadillas, zancadas, peso muerto, empujes y carries pueden entrenarse de manera específica sin necesidad de convertir cada sesión de fuerza en un circuito metabólico.
Esto permite trabajar con mayor calidad técnica, controlar las cargas y favorecer una recuperación adecuada. Además, desarrollar la fuerza puede mejorar la capacidad para afrontar las estaciones sin que estas representen un coste energético excesivo.
¿Entonces hay que evitar los workouts HYROX?
No.
Aquí está el matiz importante.
La especificidad sigue siendo necesaria. El atleta necesita aprender a correr después de una estación, gestionar las transiciones, distribuir el esfuerzo y conocer cómo responde su cuerpo cuando la fatiga comienza a acumularse.
Pero una cosa es entrenar estas demandas estratégicamente y otra muy diferente es convertirlas en el contenido principal de todas las sesiones.
Los workouts específicos pueden adquirir mayor protagonismo a medida que se aproxima la competición, cuando tiene sentido practicar el ritmo, las transiciones y la estrategia de carrera.

Menos sufrimiento, más planificación
El objetivo de una buena preparación no debería ser demostrar quién puede sobrevivir al entrenamiento más brutal.
El objetivo es llegar a la competición con las capacidades desarrolladas y suficiente recuperación para utilizarlas.
Una preparación sólida de HYROX puede combinar carrera aeróbica, trabajo de umbral, fuerza, resistencia muscular y sesiones específicas, distribuyendo adecuadamente la carga según el nivel del atleta y la fase de la preparación.
La paradoja es interesante: para hacer mejor HYROX, no siempre necesitas hacer más HYROX.
Necesitas desarrollar un gran motor, aprender a utilizarlo y reservar la especificidad para cuando realmente aporta valor.
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