
Velocidad de ejecución en el entrenamiento: la variable que muchos entrenadores ignoran
1️⃣ El Contexto Profesional
El problema: En la práctica diaria, muchos entrenadores centran su atención exclusivamente en el volumen (series y repeticiones) y la intensidad (el peso en la barra). Sin embargo, suelen ignorar el componente temporal del movimiento. El desafío surge cuando un cliente deja de progresar a pesar de «levantar más», o cuando el entrenamiento no se transfiere a sus necesidades específicas (como correr más rápido o saltar más alto), debido a que la velocidad de ejecución ha sido ignorada.
La visión común: Históricamente, la velocidad se ha visto de forma superficial: «hazlo lento para sentir el músculo» o «hazlo rápido para quemar más». Esta visión carece de rigor científico y no entiende que la velocidad modifica la naturaleza misma del estímulo neuromuscular.
La propuesta High Fitness: En nuestros libros, defendemos que el profesional debe dejar de ser un «contador de repeticiones» para convertirse en un «gestor de estímulos». Escribimos sobre la velocidad para llenar el vacío técnico entre la sala de pesas y el rendimiento real, permitiendo que el entrenador sintonice con precisión qué capacidad está desarrollando en su atleta o cliente.
2️⃣ Pilares Conceptuales
La propuesta del autor se fundamenta en entender la velocidad como un modulador de la carga:
- Modificación de la magnitud del estímulo: La carga de trabajo no solo depende de los kilos. Un cambio en la velocidad (ej. Sentadilla vs. Jump Squat) altera radicalmente la demanda de potencia y la respuesta del sistema neuromuscular.
- Principio de especificidad: Las adaptaciones del organismo son dependientes de la velocidad. El entrenamiento a alta velocidad desarrolla potencia, mientras que las velocidades bajas se vinculan al desplazamiento de cargas máximas.
- Diferenciación biomecánica y energética: Incluso en acciones similares como correr, la diferencia entre un trote y un sprint radica en la aceleración y la intención, generando adaptaciones metabólicas y estructurales totalmente distintas.
- Cuantificación del control: El uso de herramientas (cronómetros, plataformas de salto, encoders) es esencial para que la velocidad sea una dosis controlada y no una variable al azar.
3️⃣ La Integración: Ciencia + Experiencia
Rigor científico: El concepto se apoya en el principio de SAID (Specific Adaptation to Imposed Demands). La ciencia nos dice que si la fibra muscular y el sistema nervioso no son desafiados en rangos de alta velocidad, las adaptaciones de potencia simplemente no ocurrirán, independientemente de cuánto peso se levante.
El factor humano: Aquí es donde entra la hospitalidad y la ética profesional. No basta con decirle al cliente «mueve la barra rápido». El entrenador High Fitness debe entender la psicología del esfuerzo: la intención de mover la carga a máxima velocidad es, en muchos casos, más importante que la velocidad real medida en m/s. Educar al cliente en esta «intención» requiere comunicación asertiva y una guía técnica que trascienda lo puramente fisiológico.
4️⃣ Lo que NO es esta propuesta
- No es una receta para el caos: Entrenar rápido no significa sacrificar la técnica. La velocidad debe ser la máxima controlada.
- No es solo para atletas de élite: Aunque el uso de encoders parece avanzado, el concepto de especificidad de la velocidad se aplica desde una persona mayor que busca levantarse rápido de una silla hasta un velocista.
- No busca reemplazar el entrenamiento de fuerza tradicional: No se trata de hacer todo «explosivo», sino de entender cuándo la velocidad baja es necesaria para la fuerza máxima y cuándo la alta velocidad es vital para la potencia.
5️⃣ Aplicación Práctica
- Definir la intención del movimiento: Mañana, al prescribir un ejercicio, aclare al cliente si debe realizar la fase concéntrica a la máxima velocidad posible o si se busca un control temporal específico.
- Selección basada en el perfil: Si el objetivo es la potencia, prefiera variantes como el Jump Squat con cargas ligeras en lugar de una sentadilla pesada y lenta.
- Monitoreo cualitativo: A falta de tecnología avanzada, observe la pérdida de velocidad en la serie. Si la velocidad cae notablemente, la fatiga neuromuscular está presente y el estímulo de potencia se pierde.
- Diferenciación en carrera: No programe «correr» de forma genérica. Diferencie sesiones de aceleración (sprints cortos) de sesiones de eficiencia mecánica (trote moderado).
6️⃣ Reflexión Final y Valor Añadido
La profesionalización del entrenamiento requiere que dejemos de ver el ejercicio como una foto fija y empecemos a verlo como un evento dinámico donde el tiempo es oro. Controlar la velocidad es el puente entre el esfuerzo bruto y la precisión técnica.
Este análisis es apenas una fracción de lo que profundizamos en el Tomo 3, donde desarrollamos toda la metodología de las variables del entrenamiento y cómo integrarlas para obtener resultados predecibles y seguros.
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