
El efecto de la presencialidad: por qué entrenar en grupo y en vivo podría elevar tus pulsaciones más que una pantalla
Introducción
Para quienes entrenan con regularidad, la eficiencia y el estímulo de cada sesión son aspectos fundamentales. Con la digitalización del fitness acelerada en los últimos años, las opciones para ejercitarse se han diversificado notablemente. Hoy en día es común alternar entre sesiones presenciales en el gimnasio, transmisiones en vivo (streaming) desde casa y plataformas de video bajo demanda (on-demand).
Sin embargo, cabe preguntarse si estas alternativas virtuales ofrecen realmente el mismo estímulo fisiológico y el mismo nivel de satisfacción que el entrenamiento cara a cara. Un estudio publicado en la revista Frontiers in Sports and Active Living analizó precisamente esta cuestión, comparando cómo responde nuestro cuerpo y nuestra mente a un mismo entrenamiento bajo estos tres formatos de entrega.
¿Qué se estudió y cómo?
Los investigadores se propusieron comparar la intensidad cardiovascular (medida a través de la frecuencia cardíaca) y las percepciones psicológicas (como el esfuerzo percibido, el disfrute y la satisfacción) de una sesión de entrenamiento grupal en tres condiciones distintas:
- Grupo presencial (En vivo): Realizado en un gimnasio convencional, con el instructor y otros participantes físicamente presentes.
- Transmisión en vivo (Streaming): Realizado en casa, visualizando al instructor y a otros compañeros a través de una pantalla.
- Bajo demanda (On-demand): Realizado en casa, siguiendo una clase previamente grabada en video, sin interacción con otros participantes.
Para garantizar la consistencia, el estudio contó con 54 adultos físicamente activos (con una media de 44 años y un hábito mínimo de 5 horas de ejercicio semanal). Todos completaron la misma sesión pre-coreografiada de 51 minutos de Les Mills BODYCOMBAT (una clase cardiovascular inspirada en artes marciales mixtas) en las tres modalidades mencionadas, en un orden aleatorio y en semanas consecutivas. Se utilizó un transmisor de pecho para registrar la frecuencia cardíaca segundo a segundo y, al finalizar cada sesión, los participantes completaron encuestas subjetivas estandarizadas.
¿Qué encontraron los investigadores?
Los datos recopilados sugieren diferencias marcadas entre la experiencia presencial y las modalidades virtuales:
- Mayor respuesta cardiovascular en vivo: La frecuencia cardíaca promedio fue aproximadamente un 14% más alta durante la sesión presencial (149 ± 14 ppm) en comparación con el streaming (132 ± 14 ppm) y el formato bajo demanda (131 ± 14 ppm). Las variables de frecuencia cardíaca máxima y los cinco minutos de mayor intensidad fisiológica siguieron una tendencia similar, siendo cerca de un 10-11% mayores en el formato presencial.
- Similitud entre formatos virtuales: Curiosamente, no se encontraron diferencias significativas en las variables de frecuencia cardíaca entre entrenar mediante transmisión en vivo o con videos grabados bajo demanda.
- Percepción del esfuerzo y disfrute: El índice de esfuerzo percibido (RPE) fue un 17% mayor en la sesión presencial (un promedio de 18 frente a 15 en la escala de Borg). Del mismo modo, el disfrute, la satisfacción y el nivel de reto percibido alcanzaron puntuaciones significativamente más altas en el entorno físico del gimnasio.
- El factor de la autoconsciencia: Un hallazgo psicológico relevante es que los participantes reportaron sentirse un 32% menos cohibidos (self-conscious) y un 39% menos preocupados por la percepción que otros tenían de ellos durante la clase bajo demanda en comparación con la sesión grupal presencial.
¿Qué significa esto para vos?
Si sos un atleta o una persona comprometida con tu entrenamiento:
- Maximizá el estímulo cuando busques tu límite: Si tu objetivo en una sesión específica es alcanzar una intensidad cardiovascular elevada y demandante, programar tus entrenamientos en un entorno presencial con un grupo físico puede ayudarte a lograrlo con mayor naturalidad gracias a la facilitación social.
- Aprovechá la flexibilidad virtual sin culpas: Las clases bajo demanda o por streaming siguen siendo herramientas sumamente útiles para cumplir con las recomendaciones de actividad física en días con agendas apretadas. No obstante, debés ser consciente de que, al entrenar en casa frente a una pantalla, tu nivel de esfuerzo e intensidad fisiológica podría ser ligeramente menor de forma inconsciente.
- Gestioná la fatiga mental: Si estás experimentando niveles altos de estrés o ansiedad social en el gimnasio, entrenar bajo demanda en la privacidad de tu hogar reduce significativamente la autoconsciencia, permitiéndote moverte sin la presión del entorno.
Si sos entrenador personal o instructor de clases grupales:
- Comprendé el poder de la interacción real: La presencia física del instructor y la energía del grupo actúan como moduladores fisiológicos implícitos. Cuando diseñes o dirijas clases virtuales, debés esforzarte activamente en la comunicación verbal y gestual para contrarrestar la pérdida de ese «efecto grupal» que estimula de forma natural a tus clientes.
- Estrategia para principiantes o personas cohibidas: Utilizá el formato bajo demanda como un peldaño de progresión psicológica. Para clientes que se sienten intimidados por la dinámica del gimnasio, entrenar en casa les permite desarrollar competencia técnica y confianza física con un menor grado de autoconsciencia antes de dar el salto al entrenamiento grupal en vivo.
Limitaciones del estudio
Al interpretar estos hallazgos, es importante considerar ciertas limitaciones metodológicas del estudio:
- Población específica y homogénea: La muestra analizada estuvo compuesta principalmente por mujeres de origen caucásico que ya tenían experiencia previa y regular en clases de fitness grupal. Los resultados podrían no ser generalizables a principiantes absolutos, poblaciones más jóvenes o muestras con mayor diversidad de género.
- Modalidad de ejercicio única: Se evaluó un tipo específico de entrenamiento cardiovascular coreografiado (artes marciales mixtas sin material). No se puede asumir que estas diferencias en la intensidad y en las percepciones psicológicas se repliquen con exactitud en sesiones de entrenamiento de fuerza o entrenamiento interválico de alta intensidad (HIIT) que requieran equipamiento complejo.
- Variables del entorno doméstico: Aunque el entrenamiento se estandarizó en cuanto a música y movimientos, factores incontrolables del hogar (como el espacio disponible, la temperatura ambiental o las distracciones del entorno familiar) pudieron influir de forma indirecta en el desempeño de los participantes durante las sesiones virtuales.
Conclusión
Los datos de esta investigación indican que, si bien los formatos virtuales (tanto por transmisión directa como grabados) representan opciones viables para mantenerse activo, el entorno presencial cara a cara sigue ofreciendo un estímulo fisiológico y psicológico superior. La presencia real de otras personas y la guía directa de un instructor actúan como un catalizador del esfuerzo [2]. No obstante, la elección del formato ideal no debe ser absoluta: la clave radica en utilizar cada herramienta estratégicamente según los objetivos físicos de tu planificación, tu disponibilidad de tiempo y tu estado mental.
Gottschall, J. S., & Hastings, B. (2023). A comparison of physiological intensity and psychological perceptions during three different group exercise formats. Frontiers in Sports and Active Living, 5, Artículo 1138605.
Si te gustó y querés saber más sobre este tema, podés tomar nuestro curso:



